La era de la información

"Regístrate en nuestra web y obtén un ahorro en tu factura en los próximos meses"

"Si quieres conseguir una prueba gratuita, crea una cuenta en nuestra página web y acércate a cualquiera de nuestros establecimientos con tu email"

"Entra en tu área privada y ..."

¿Te suena?. Seguro que sí.
Son algunos de los argumentos que aportan la mayor parte de las (sobretodo grandes) marcas. En el mundo del marketing y de las empresas, todo está cambiando.

¿Necesitan que conozcas sus producto?, Puede ser que venga bien, que conozcas sus productos para, en el caso de estar satisfecho, vuelvas de nuevo, pero esta vez para comprarlo o incluso que se lo recomiendes a familiares y amigos. De forma que te conviertas en un comercial fuera de plantilla de la marca, o dicho de otra forma, es una de las formas en las que las empresas realizan marketing relacional.

Pero el trasfondo de todas estas estrategias, va más allá. Lo que realmente interesa son... ¡efectivamente! nuestros datos.

Para que las personas compremos, es necesario que recibamos estímulos, y para que compremos los productos de una marca en concreto, es necesario que en el momento en el que se genera nuestro deseo de compra, nos acordemos de la marca en cuestión.

¿Cómo consiguen eso las marcas? muy fácil, enviándonos de forma periódica newsletters informativos sobre el sector en el que se centran sus productos, promociones, etc. Pero para realizar estas acciones, es necesario que cuenten con nuestros datos de contacto y además, con la información adicional que nos solicitan pueden adaptar su catálogo de productos a sus clientes potenciales.

Es una estrategia de marketing impecable, a través de la cual, las marcas, consiguen estar más cerca de todo su público objetivo, porque no olvidemos que, a través de estos métodos, sus promociones y demás acercamientos al cliente, se centrarán directamente en personas las cuales son usuarias del producto a comercializar.

En algunas ocasiones, recibimos información de una marca, con la cual no hemos tenido ningún tipo de contacto, pero nosotros mismos hemos autorizado que nos puedan enviar esa información, pero, ¿Cómo? Muy sencillo, en esa letra pequeña que está al lado de algunas casillas de verificación de los formularios que cumplimentamos, ocasionalmente, nos informan que seleccionando dicha casilla, aceptamos que empresas del grupo se pongan en contacto con nosotros para ofrecernos sus productos, promociones, etc. No olvidemos que por ejemplo Procter & Gamble cuenta con más de 300 marcas de consumibles diarios, con lo que rellenando un formulario de alta, podríamos recibir más de 300 correos electrónicos, sms, etc.

En ocasiones, pensamos que quizá esos datos vayan a ser utilizados para ser vendidos a otras empresas, que a su vez  los venderán a otras empresas... y es verdad, en ocasiones eso puede suceder. Lo que deberemos de hacer en el caso de que nos encontremos con un posible caso de este tipo es dirigirnos a la Agencia Española de Protección de Datos, para que se encargue del estudio y en su caso sanción de la empresa infractora.

En cualquier caso, con la era de la información, nuestros datos personales van a tener un mayor tráfico, por lo que no estoy recomendando que nos cerremos en banda a escribirlos, si no que no los metamos en cualquier sitio que no nos de una confianza y que aunque parezca una tarea tediosa, leamos la letra pequeña para saber que tratamiento recibirán nuestros datos. Y por cierto, no olvidarse de que si la empresa cumple con la Ley Orgánica de Protección de Datos de Caracter Personal y con la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, podremos solicitar en cualquier momento que eliminen o que modifiquen los datos que dimos en un momento dado.

Espero que os haya gustado este nuevo post y también espero vuestros comentarios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario